Decálogo para ir al baño I

Si eres de las que forman parte del 20% de la población que visita el cuarto de baño menos de tres veces a la semana, en Canal Mujer, con ayuda de La Fundación Española del Aparato Digestivo, te indicamos un decálogo de consejos que te ayudarán a solventar el estreñimiento crónico.

1. Cena a horas tempranas y poca cantidad. El estómago posee su propio ritmo cardíaco y, cuando el sol se va, él también. Esto quiere decir que si cenas a las 10 de la noche y te levantas a las 7 de la mañana, tu estómago sólo habrá tenido tiempo de vaciar la mitad de su contenido. De ahí que te levantes sin ganas de desayunar, sin ganas de ir al baño antes de salir de casa y empezarás el día hinchada.

2. Desayuna en casa. A tu ritmo, sin prisas y disfrutando de lo que comes. Para combatir el estreñimiento los desayunos deben estar compuestos de líquido, como infusiones, leche, café, zumo sin azúcar, agua; fibra no digerible, que encontramos en el pan integral y en los cereales ricos en salvado de trigo; proteínas, como el huevo, jamón cocido, yogures; y fruta. Desayunando así no sólo irás al baño sino que aportarás la energía necesaria a tu cerebro y mejorarás tu concentración.

3. Come fibra durante todo el día. El objetivo diario es ingerir entre 25 y 30 gramos diarios. Es más sencillo de lo que crees. Por ejemplo, si en el desayuno comes 50 gramos de cereales con fibra, a media mañana una manzana, almuerzas 100 g de legumbres, en tu merienda incluyes otra pieza de fruta y como guarnición de la cena te pones 100 g de brécol cocido ya habrás conseguido esa cantidad. Y, otra opción es comer aceitunas y encurtidos en pequeñas cantidades ya que aportan fibra y lactobacilos que ayudan al tránsito intestinal.

4. Muévete. No es necesario que busques el mejor gimnasio de la ciudad y te pongas a sudar como loca. Para activar nuestra salud digestiva basta con caminar todo lo que puedas, subir y bajar escaleras, echarte unos bailes con tu pareja… y, si lo haces de forma regular, notarás rápidamente el cambio.

5. Apúntate a Pilates. Para reforzar el efecto de tus nuevos hábitos, practica alguna actividad física controlada un par de veces a la semana. Lo importantes es que no sea un deporte extenuante, pues buscamos un tránsito intestinal regular y no un ejercicio a un ritmo muy alto que aumenta la producción de radicales libres que envejecen el organismo. El Pilates es ideal al tonificar la musculatura abdominal y el suelo pélvico.

Imagen: vidaysalud

Decálogo para ir al baño II

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